La formación de comunicadores en clave de la inter y transdisciplinariedad para actuar en un mundo digitalizadoTraining communicators in inter- and trans-disciplinarity to operate in a digitalised world doxa.comunicación | nº 39, pp. 19-36 | 19 julio-diciembre de 2024ISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978Cómo citar este artículo: Barrios-Rubio, A. (2024). La formación de comunicadores en clave de la inter y transdisciplinariedad para actuar en un mundo digitalizado. Doxa Comunicación, 39, pp. 19-36.https://doi.org/10.31921/doxacom.n39a2009Andrés Barrios-Rubio. Doctor en Contenidos de Comunicación en la Era Digital y actualmente Investigador Asociado en la Facultad de Comunicación y Artes de la Universidad Antonio de Nebrija en España. Además, es profesor en la Pon-ticia Universidad Javeriana de Colombia. Sus investigaciones se centran en jóvenes e información, podcasts, noticias en el ecosistema digital, sonosfera digital y medios y plataformas digitales. Ha publicado tres libros, así como varios capítulos de libros y artículos sobre comunicación, formación profesional, medios de comunicación, información, po-dcasts y TIC en revistas y journals nacionales e internacionales. Es par académico nacional e internacional a efectos de acreditación de programas universitarios y proyectos de investigación en instituciones de enseñanza superior. Asimis-mo, tiene experiencia como director y jurado de tesis de maestría y doctorado en el campo de la Comunicación y las TIC.Universidad Nebrija, España / Ponticia Universidad Javeriana, Colombia[email protected]ORCID: 0000-0001-9838-779XEste contenido se publica bajo licencia Creative Commons Reconocimiento - Licencia no comercial. Licencia internacional CC BY-NC 4.0Recibido: 02/06/2023 - Aceptado: 14/03/2024 - En edición: 09/04/2024 - Publicado: 01/07/2024Received: 02/06/2023 - Accepted: 14/03/2024 - Early access: 09/04/2024 - Published: 01/07/2024Resumen:Es necesaria una reexión sobre el uso institucional, las prácticas y las relaciones formativas resultantes de la implementación de las TIC en los procesos educativos de la comunicación. Redenir el trabajo comu-nicativo en términos de inter y transdisciplinariedad requiere revisar los objetivos de formación y desarrollar competencias y habilidades mediadas por la apropiación de las TIC. Las transformaciones en los escenarios y prácticas sociales pueden impactar en las mediaciones, espacios y formas de uso de los bienes y recursos culturales. Este tra-bajo presenta un estudio de caso descriptivo de tipo exploratorio rela-cional. Se utilizaron elementos cuantitativos para calcular frecuencias repetitivas en el currículo, que luego se utilizaron como insumo para el análisis cualitativo de la estructura, contenidos y enfoques de los currí-culos de 15 universidades. El estudio seleccionó las universidades con Abstract:Reection is called for on the institutional use, practices, and formative relations resulting from the implementation of ICT in educational communication processes. Redening communicative work in terms of inter- and trans-disciplinarity requires revising training objectives and developing competencies and skills mediated by the appropriation of ICT. Transformations in social scenarios and practices can impact mediations, spaces, and forms of cultural goods and resource use. is paper presents an exploratory relational descriptive case study. e study used quantitative elements to calculate repetitive frequencies in the curriculum. ese frequencies were then used as input for the qualitative analysis of the structure, contents, and approaches of the curricula of 15 universities. e universities were selected based on their importance in each of the ve Colombian regions, the three most prestigious

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20 | nº 39, pp. 19-36 | julio-diciembre de 2024La formación de comunicadores en clave de la inter y transdisciplinariedad para actuar en un mundo digitalizadoISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978doxa.comunicación1. IntroducciónLa comunicación es una ciencia y un campo de estudio estrechamente vinculado a otras disciplinas. Esta particularidad le con-ere relevancia y pertinencia social al ser el eje de la investigación sistemática de los problemas más relevantes de carácter social, disciplinar, interdisciplinar, transdisciplinar y post-disciplinar. El objeto de estudio de este campo profesional ha estado tradicionalmente vinculado al comportamiento y la acción humana, proporcionando explicación e interpretación de los fenó-menos culturales y sociales. En los últimos años, la disciplina se ha vuelto cada vez más interdisciplinar (Pozo Vinueza et al., 2017) y transdisciplinar (Vásquez Sánchez et al., 2022), abordando cuestiones en conjunción con otras ciencias. Esto ha dado mayor relevancia a la labor desarrollada por las universidades en tres ámbitos: docencia-investigación, docencia-campos e investigación-campos.En la era digital de la globalización, la comunicación es el proceso de construcción de signicados ciudadanos, creación de ima-ginarios y producción y circulación de contenidos. Sirve como medio de articulación de procesos sociales que tienden puentes entre diversos actores y facilitan la transformación cultural. La dimensión comunicativa contribuye al desarrollo cultural, social y económico de la sociedad y de las organizaciones a las que sirve. La comunicación se considera una disciplina, una ciencia o un campo interdisciplinar. Algunos sostienen que no hay propósitos comunes que las unan, ni temas controvertidos que las dividan. La transformación de los procesos de comunicación requiere el desarrollo de nuevas competencias que faciliten las operaciones dentro de las empresas y en el entorno más amplio, lo que se traduce en un mayor valor e impacto en la creación de soluciones. Es importante tener un enfoque global y transdisciplinar, estudiando las cuestiones y los problemas junto con otras disciplinas, culturas, tecnologías, artes y experiencias vitales en el complejo y globalizado mundo actual.Internet ha penetrado el mercado, con 5.16 billones de personas en el mundo (64,4% de la población) y 39,34 millones de co-lombianos (75,7% de la población) que lo utilizan. La relevancia de los teléfonos inteligentes también ha aumentado, con una penetración global del 105,6% y del 141,8% en Colombia (Hootsuite, 2023). Esto pone de maniesto la necesidad de incorporar estos conocimientos en los procesos de formación de las diferentes carreras académicas. Las TIC median en diversos aspectos de la vida cotidiana, como el acceso a la información, la comunicación, el entretenimiento, la educación, los procesos productivos y los modelos de negocio. Por lo tanto, es importante reexionar sobre cómo la tecnología se integra en el proceso de formación y base en su relevancia en cada una de las cinco regiones colombianas, escogiendo las tres universidades más prestigiosas de cada región. El principal hallazgo del estudio es que el currículo carece de coherencia y organización lógica, lo que diculta el desarrollo de un modelo de uso y apropiación de las tecnologías. La convergencia de metodologías pedagógicas y didácticas en el ambiente de aprendizaje es tímidamen-te explorada. El constructivismo social prioriza un esquema de resolu-ción de problemas.Palabras clave: Educación; comunicación; universidad; formación digital; competencias.universities in each region being chosen. e study's main nding is that the curriculum lacks coherence and logical organisation, hindering the development of a model for the use and appropriation of technologies. e convergence of pedagogical and didactic methodologies in the learning environment is only timidly explored. e problem-solving approach is prioritised by social constructivism.Keywords: Education; communication; university; digital training; competences.
doxa.comunicación | nº 39, pp. 19-36 julio-diciembre de 2024Andrés Barrios-RubioISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978| 21 cómo los planes de estudio pueden proporcionar herramientas teóricas y prácticas para preparar a los futuros profesionales para el cambiante panorama de su campo.La práctica educativa demuestra que es necesaria una base teórica para la lógica de las relaciones, las prácticas y el diseño de los procesos comunicativos. Esta interrelación entre sujetos va más allá de lo instrumental. El uso, la apropiación y el acceso a las herramientas tecnológicas pueden ser factores de exclusión y generar profundas diferencias entre los distintos estratos de la población. El dispositivo de pantalla es el centro del consumo y la forma en que los ciudadanos interactúan con su entorno (Barrios-Rubio & Gutiérrez-García, 2022). Es objeto de constante discusión y reexión, ya que recongura las interacciones, las relaciones sociales y los puntos de inserción en la ciudadanía colectiva. El dispositivo pantalla sirve de ágora discursiva que aglu-tina aportaciones interactivas para mejorar el conocimiento de la realidad circundante (Torres Velandia et al., 2010).La convergencia de los medios de comunicación tradicionales con los nuevos medios, los web-media, los app-media y los me-dios sociales ha creado un escenario para promover conocimientos y habilidades que permitan una evaluación crítica de los productos mediáticos y no mediáticos, que conforman nuestra percepción del mundo (Barrios-Rubio & Gutiérrez-García, 2022; Silva-Capa & Martínez Delgado, 2017; López-Gil, 2016). El uso de la tecnología en la educación es cada vez más frecuente (Ba-rrios-Rubio & Fajardo, 2017; Aguilar, 2012). Por ello, es importante incorporarla a las estrategias pedagógicas como soporte fun-damental del proceso de enseñanza-aprendizaje (Cruz Pérez et al., 2019). Esto implica explorar la tecnología como mediadora del conocimiento y promover una reexión educativa que vaya más allá del mero conocimiento instrumental (Barrios-Rubio & Fajardo, 2019).Las aulas universitarias reúnen a estudiantes de la generación digital, conocidos como centennials y alfas, que incorporan ac-tivamente la competencia tecnológica en la relación enseñanza-aprendizaje (Cruz Pérez et al., 2019). La proyección cognitiva responde a los procesos básicos de maduración de los estudiantes y fomenta la interacción, la discusión y el cuestionamiento de las bases del conocimiento (García-Rangel et al., 2014). Aprender a aprender en los espacios académicos desde los postulados de la educación moderna implica la participación de múltiples actores, nuevas prácticas en el quehacer profesional y la imple-mentación de estrategias de pensamiento de diseño. El uso de la tecnología y los cambios individuales y colectivos pueden pro-fundizar la comprensión de los problemas de la disciplina (Lévy, 2007). El proceso de enseñanza-aprendizaje ha sufrido cambios que adoptan nuevos paradigmas para la adquisición y construcción sólida del conocimiento (Tünnermann, 2011). Estos cambios conducen a una formación que modica los procesos lógicos de maduración.El aula es un contexto importante para interpretar la realidad. Se relaciona con otros contextos socioculturales fuera del aula (Fuentes-Amaya, 2002). El salón ya no es una estructura física cerrada, sino un espacio que se abre al mundo cultural y real de una sociedad hiperconectada. La tecnología se integra con el objetivo de mejorar la calidad del proceso educativo. Se proponen ac-tividades para los alumnos basadas en relaciones y prácticas para acceder al conocimiento (Zambrano et al., 2010). La reexión sobre la tecnología en el ecosistema educativo es crucial para entender cómo se apropian críticamente las herramientas digitales, lo que conduce a mejoras signicativas en el conocimiento, la calidad y la eciencia en la formación profesional.
22 | nº 39, pp. 19-36 | julio-diciembre de 2024La formación de comunicadores en clave de la inter y transdisciplinariedad para actuar en un mundo digitalizadoISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978doxa.comunicación1.1. Eclosión de la comunicación en el ecosistema digitalLa comunicación es un campo de estudio interdisciplinar y transdisciplinar (Vidales Gonzáles, 2017). Ha adquirido una rele-vancia creciente en el ecosistema social casi completamente digitalizado. El foco de actuación de la disciplina es el análisis y la interpretación de la ciudadanía colectiva en un entorno en el que la tecnología sirve de eje articulador de la interacción entre los individuos y entre éstos y los estamentos políticos, económicos y sociales. Esto delimita el foco de acción de la disciplina con otras ciencias (Márquez-López et al., 2016). El papel del comunicador se ve inuido por los cambios que la tecnología está introduciendo en la profesión y en la sociedad. Están a la vanguardia de la esfera digital, responsables de diseñar estrategias de comunicación tanto para plataformas tradicionales como digitales.Desde una perspectiva interdisciplinar, la comunicación implica tres aspectos: producir, hacer circular y consumir productos comunicativos. Estos productos deben entenderse en el contexto de la cultura, la sociedad, el mercado y otras formas de inter-cambio simbólico, así como en la dinámica entre lo global y lo local. La comunicación es un proceso que implica tres momentos clave. Estos momentos requieren que los actores lleven a cabo acciones, destinadas a construir y hacer circular signicados y formas de representación de la realidad. Estas acciones están mediadas por diferentes dispositivos creados por la cultura, como las tecnologías, la organización social, política y económica, las ideologías, entre otros (Pérez-Tornero & Pedrero-Esteban, 2020). Todos los aspectos de la vida social se entrecruzan en el ámbito de la comunicación, donde la interacción sirve tanto de escenario para las mediaciones como de eje mediador en la formación de las relaciones sociales (Riveros Solórzano, 2020).En la comunicación académica, es importante reconocer la constante evolución del entorno en el que operamos. Esto incluye la necesidad de adaptarse a los cambiantes esquemas de interacción y canales profesionales. Como señalan Casero-Ripollés y García-Gordillo (2020), los cambios estructurales y funcionales nos obligan a menudo a reinventar nuestras estrategias de co-municación. Además, surgen nuevas prácticas sociales que se adaptan a los dispositivos individuales y facilitan nuevas formas de intercomunicación. El mercado laboral actual requiere profesionales capacitados en transmedia (Robledo-Dioses & Atara-ma-Rojas, 2018). Estas personas están facultadas para llegar a un público formado por las nuevas generaciones, que disponen de nuevas coordenadas espaciotemporales que delimitan el espacio virtual y tienen acceso al mundo a través de la tecnología.El profesional de la comunicación en formación debe comprender la dinámica de investigación, conceptualización, interpreta-ción, correlación, producción, realización, narración, posproducción, promoción, distribución, exhibición y comercialización que exige el entorno digital. El futuro profesional debe ser competente en el trabajo con cada medio y responder a las necesi-dades de producción, distribución y consumo de contenidos como estratega. El gestor de proyectos de comunicación conduce al sujeto hacia una acción planicada (Barrios-Rubio & Pedrero-Esteban, 2021). Los mecanismos de mediación se utilizan para potenciar, redimensionar, bloquear o permeabilizar las relaciones constitutivas de los grupos, tanto interna como externamente. Esta coyuntura relacional permite campos de estudio sociológicos y culturales a nivel social (Jenkins, 2006). Se debate el papel de las mediaciones en la relación entre los sujetos, el entorno, los medios de comunicación y el contexto.A la luz de una revolución que refuerza el axioma de McLuhan (1967), ahora es más importante que nunca reconocer que el me-dio –ya sea la tecnología, un dispositivo o una interfaz– da forma al mensaje. Por lo tanto, el reto de los programas universitarios es producir contenidos originales, rigurosos y ables que se adapten al entorno contemporáneo. Esta biósfera se caracteriza por el paso de la linotipia a los medios web, de la radio a la sonosfera digital, de la televisión al vídeo a la carta y de la publicidad
doxa.comunicación | nº 39, pp. 19-36 julio-diciembre de 2024Andrés Barrios-RubioISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978| 23 tradicional al below-the-line (BTL). Para los profesionales de la formación es esencial saber pronunciar discursos e interpretar el contexto sociocultural para ayudar a la audiencia a comprender la complejidad del mundo en que vive. Se trata de un proceso productivo en el que cada cual busca su espacio en el entorno digital. No se trata sólo de ser conocido, sino también de ser recor-dado como alternativa de uso, producción y consumo a través de múltiples plataformas.El panorama presentado esboza una reconsideración de la labor profesional de los comunicadores para satisfacer las necesida-des del mercado. El entorno laboral actual requiere profesionales con competencias transmedia y lógicas habilidades de difusión transversal que conciban las tecnologías más allá del conocimiento instrumental. Se trata de un reto interesante que abre múlti-ples campos de actuación y revitaliza una disciplina que parece haber perdido credibilidad y popularidad entre los más jóvenes. Según ZipRecruiter (2023), el 87% de las personas se arrepienten de haber estudiado periodismo y el 64% de haber estudiado comunicación. Desconexión académica que postula una hipótesis: los programas de formación profesional no han asumido totalmente que la comunicación se ha transformado y adaptado a nuevos campos de acción a consecuencia de las dinámicas de acción propias de un mundo cambiante debido a la llegada de la tecnología. Sin embargo, los estudiantes siguen reduciéndola al conocimiento instrumental y a la fama o reconocimiento que puede proporcionar. Este trabajo pretende identicar los com-ponentes de los planes de estudio y cómo las universidades pretenden implicar a los estudiantes en campos de acción más allá del componente mediático.El profesional de la comunicación del futuro, que actualmente se forma en las aulas universitarias, debe emplear estrategias basadas en fundamentos teóricos y conceptos investigativos que posibiliten la intervención social u organizacional, utilizando componentes tecnológicos para transformar el quehacer profesional. Para orientar el desarrollo del estudio propuesto, se han formulado cuatro preguntas que facilitarán la comprobación o refutación de la hipótesis: ¿Cuáles son los componentes comunes y divergentes de los currículos de comunicación? ¿Cómo se evidencia que la teoría es el fundamento del conocimiento instru-mental dentro de las carreras de comunicación? ¿Queda clara la interdisciplinariedad de la comunicación con otras ciencias y disciplinas en el proceso formativo? ¿Ofrece el campo profesional de la comunicación oportunidades de empleo estables o fomenta la creación de empresas de comunicación?2. MetodologíaLas universidades, a través de sus grados de comunicación, investigan la viabilidad de planes de estudio innovadores que abor-den la conectividad y la convergencia tecnológica para afrontar los retos de la disciplina. Esto se logra a través del diseño de contenidos comunicativos disruptivos, utilizando un enfoque de prueba y error. Esta investigación pretende reexionar sobre el impacto de la tecnología en la formación de comunicadores para su labor profesional. Se centra en cómo los actores académicos se apropian, conciben y utilizan la tecnología en los planes de estudio. La investigación se llevó a cabo mediante un método cualitativo, principalmente a través del estudio de casos. También se utilizó, en menor medida, el análisis cuantitativo de las frecuencias repetitivas en los planes de estudio. La técnica exploratoria aplicada consistió en analizar la estructura del plan de estudios, el contenido de las asignaturas y los objetivos de formación.El corpus de estudio estaba formado por 15 planes de estudios, y los contenidos de los programas de cada asignatura que se descargaron directamente de la página web del programa en marzo de 2023. Utilizando un método comparativo, revisamos los
24 | nº 39, pp. 19-36 | julio-diciembre de 2024La formación de comunicadores en clave de la inter y transdisciplinariedad para actuar en un mundo digitalizadoISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978doxa.comunicaciónaspectos del proceso de enseñanza-aprendizaje. Registramos los nombres de las asignaturas de cada fundamento, el número de horas lectivas y su peso en créditos académicos, el semestre en el que se incluyen, los núcleos teóricos a desarrollar y las com-petencias y habilidades que pretenden proporcionar al estudiante en una matriz diseñada en Excel. La investigación permitió identicar patrones y categorías comunes, dando como resultado un resumen de tendencias que revelan una serie de señales e indicadores que orientan los currículos de comunicación y periodismo en las universidades colombianas.Los criterios de selección se basaron en la distribución regional y la composición geográca del país, y se eligieron las tres insti-tuciones con los planes de estudios de comunicación más reconocidos por el número de estudiantes inscritos (Min. Educación, 2022). La muestra estuvo compuesta por: Las universidades ubicadas en la Zona Central son la Ponticia Universidad Javeriana, la Universidad de la Sabana y la Universidad Externado de Colombia. Las universidades ubicadas en la Zona Norte son la Univer-sidad del Norte, la Universidad Sergio Arboleda y la Universidad Tecnológica de Bolívar. Las universidades situadas en la Zona Sur son la Universidad Autónoma de Occidente, la Universidad del Valle y la Universidad Santiago de Cali. Las universidades ubicadas en la Zona Oriental son la Universidad Autónoma de Bucaramanga, la Universidad Francisco de Paula Santander y la Universidad de Pamplona. Las universidades situadas en la Zona Occidental son la Universidad Ponticia Bolivariana, la Univer-sidad de Medellín y la Universidad de Manizales.La muestra recogida proporcionó información sobre los niveles de signicación aplicados por las instituciones en la construc-ción de sus planes de estudio. Se analizaron las relaciones, prácticas y diseños pedagógicos para interpretar cómo se aborda, interpreta y concibe la tecnología. El uso de las TIC en la educación profesional dentro de un campo disciplinar tiene valor pe-dagógico. La perspectiva interpretativista (Tabla 1) permite analizar las lógicas interaccionales y comunicativas que contribuyen a la construcción de signicados intersubjetivos implícitos en el currículo (Bonilla & Rodríguez, 2005). Sandin (2003) dene un fenómeno social que implica la interacción de conceptos, prácticas, diseño y relaciones en el proceso pedagógico, mediado por el conocimiento instrumental dentro de un hábitat especíco.Tabla 1. Categorías de análisisCategoríaQué buscaConcepciónLas corrientes de pensamiento que estructuran el currículo. Los campos de conocimiento comunes en el plan de estudios. Elementos divergentes que constituyen un campo o propuesta de valor en relación con la competencia.PrácticaEl desarrollo de componentes curriculares implica la apropiación y explotación de la tecnología. Esto incluye prácticas relacionadas con el uso y el consumo de tecnología.DiseñoLa estructura del plan de estudios debe incluir elementos tanto disciplinares como interdisciplinares. Esto ayudará a conectar conocimientos y a mejorar la formación y el campo de acción del comunicador.RelacionesFormación para el empleo en el ámbito laboral y fomento del espíritu emprendedor o el desarrollo empresarial desde instituciones académicas.Fuente: elaboración propia
doxa.comunicación | nº 39, pp. 19-36 julio-diciembre de 2024Andrés Barrios-RubioISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978| 25 El análisis de las categorías esbozadas en la Tabla 1 determinará si el comunicador en formación está siendo preparado para satisfacer las demandas del mercado y operar en el entorno digital actual. El currículo debe incorporar tecnología que genere nuevas estéticas y formas de interacción, que denan y den forma a las reconstrucciones y redeniciones de los procesos tecno-lógicos. El objetivo de esta educación es formar profesionales capaces de crear propuestas de comunicación tanto para entornos digitales como convencionales. Estas propuestas deben combinar componentes teóricos y prácticos para desarrollar ecazmen-te su trabajo.3. Resultados, análisis y discusión3.1. Noción formativa del comunicadorEl proceso de investigación utilizó una matriz de trabajo que clasicaba a los sujetos en seis bloques de trabajo distintos, a saber: Fundamentación Básica: Las asignaturas de este bloque contribuyen a la formación integral del estudiante, incrementan su competencia académica y ayudan a consolidar su vocación. El bloque conduce a la apropiación de elementos teóricos y conceptuales, métodos y problemas básicos de las ciencias que sustentan la profesión. Fundamentación Especíca: Esta base está diseñada para dotar a los estudiantes de los conocimientos, herramientas y habi-lidades de comunicación necesarios para sobresalir en su trabajo profesional. Consta de varios componentes: Social: Este apartado abarca los procesos comunicativos en las diferentes culturas y permite desarrollar políticas de inter-vención comunicativa que contribuyan a mejorar el tejido social. Mediático: Esta sección proporciona un apoyo teórico y conceptual que acompaña el trabajo práctico de los profesionales y les prepara para trabajar en los medios de comunicación tradicionales. Organizacional: Este campo desarrolla los conceptos y principios fundamentales de la comunicación estratégica integral como herramienta de gestión en las organizaciones. Fundamentación Tecnológica: Permite reexionar sobre la tecnología y su impacto en los cambios sociales, culturales, eco-nómicos y políticos, los retos éticos que plantean estas tecnologías en el trabajo del comunicador. Fundamentación Investigativa: Espacio académico que supone abordar y tratar los problemas especícos tanto de la comu-nicación como de la sociedad en general. Fundamentación Inter y transdisciplinar: La nalidad de una base inter y transdisciplinar es contribuir a la formación inte-gral de los estudiantes y estimular su interés y capacidad de reexión y análisis en temas que van más allá de las especicida-des de su disciplina o profesión. Idioma Extranjero: Capacidad demostrada en una segunda o tercera lengua.El análisis del corpus de estudio revela una comprensión global del plan de estudios, que diere en pequeños enfoques concep-tuales adaptados a las especicidades de la región en la que se ubica el programa. El diseño y la expresión del plan de estudios (véase la gura 1) sugieren una dedicación a la formación integral que abarca dimensiones éticas, estéticas, losócas, políticas
26 | nº 39, pp. 19-36 | julio-diciembre de 2024La formación de comunicadores en clave de la inter y transdisciplinariedad para actuar en un mundo digitalizadoISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978doxa.comunicacióny sociales, así como el desarrollo de competencias profesionales. Sin embargo, no se da prioridad a la investigación ni a los cono-cimientos de una segunda lengua. En general, se hace un esfuerzo concertado por desarrollar tanto las competencias expresivas y ciudadanas como las especícas del ámbito de la comunicación. Estas competencias se vuelven cada vez más complejas a medida que el proceso de formación avanza a lo largo de los semestres, lo que exige que los comunicadores posean una mayor profundidad de conocimientos, métodos y capacidades. En general, las propuestas académicas se apoyan en los temas desarro-llados y en la oferta de actividades abiertas de carácter académico, cultural, deportivo y recreativo.Figura 1. Matriz de composición de los planes de estudioFuente: elaboración propiaEl plan de estudios dene la integralidad a través de seis componentes comunes: la línea conceptual de la comunicación, la ex-presión mediática, la gestión comunicativa, las herramientas tecnológicas básicas, los caminos socio-humanísticos interdiscipli-narios y transdisciplinarios y la investigación. Estas áreas sirven para organizar los conocimientos esenciales en la formación de comunicadores y están presentes en cada semestre académico. El plan de estudios delinea el desarrollo del conocimiento dentro del campo, incluyendo referencias nacionales e internacionales. Los recorridos conceptuales presentados en la fundamentación de las asignaturas revelan estructuras educativas centradas en la pedagogía activa, que involucra trabajos prácticos en un alto grado (84%). Este ejercicio académico permite al alumno ser participante activo y protagonista de su proceso de aprendizaje, guiado por el profesor.El mercado laboral sugiere que la industria de los medios de comunicación está saturada de profesionales y los salarios son bajos (ZipRecruiter, 2023). A pesar de ello, las instituciones educativas dedican el 22% de sus cursos a formar a los estudiantes para recopilar, analizar y producir contenidos periodísticos con el objetivo de contribuir al fortalecimiento del sistema democrático. El fomento de la creación multimedia debería ser la norma para la creación, diseño y producción de contenidos audiovisuales. Concordante con lo expuesto por Barrios-Rubio & Pedrero-Esteban (2021), sólo el 9% de los cursos se centran en el pensamien-
doxa.comunicación | nº 39, pp. 19-36 julio-diciembre de 2024Andrés Barrios-RubioISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978| 27 to crítico, el propósito y la aplicación de la tecnología en el trabajo profesional, así como en la apropiación de la tecnología y los procesos instrumentales. Zambrano, Medina y García (2010) apoyan este hallazgo. Los saberes instrumentales apuntan a la producción de piezas comunicativas para medios tradicionales y al establecimiento de rutinas productivas que corresponden a la convergencia de espacios MediaLab. Este escenario promueve la concepción de la tecnología como eje transformador del quehacer de la profesión (Barrios-Rubio & Gutiérrez-García, 2022).El currículo se queda corto en el logro de las competencias esperadas para un mundo globalizado y digitalizado, ya que sólo el 5% de los espacios académicos están dedicados al diseño y gestión de programas y proyectos asociados a la intervención o com-prensión de fenómenos sociales y culturales (Riveros Solórzano, 2020; García-Rangel et al., 2014). El entorno latinoamericano requiere que el comunicador actúe como gestor de políticas y estratega con capacidad de intervenir en la comunidad a través de proyectos orientados a promover el desarrollo o el cambio social. La profesión de la comunicación puede desempeñar un papel crucial a la hora de abordar cuestiones medioambientales e impulsar mejoras o transformaciones. Esto crea oportunidades para que los profesionales trabajen en organizaciones gubernamentales, entidades multilaterales u ONG.La dimensión directiva de la comunicación en la industria es un tema mínimamente tratado en los planes de estudio, ya que sólo se le dedica un 10% de las cátedras. Sin embargo, el dominio de las herramientas utilizadas en la comunicación organizacional es crucial para afrontar los retos que plantea la comunicación tanto interna como externa en el mercado laboral. Los puestos directivos en asuntos públicos y privados desarrollan competencias comunicativas relacionadas con el marketing digital y la comunicación industria-cliente. Los planes de estudios ofrecen cierta exibilidad e incorporan factores interdisciplinares, pero no proporcionan sucientes pautas de lectura en profundidad para fomentar el pensamiento crítico y reexivo entre los futuros profesionales. Validar contextos que lleven a comprender la comunicación y cómo las nuevas tecnologías permiten crear bienes simbólicos que dan sentido a la realidad sociocultural en la que se está inmerso.Los programas analizados no muestran una preocupación por fomentar la investigación cientíca (sólo el 7% de las asignaturas), ni por utilizar los avances en investigación de los grupos de investigación de cada universidad para aportar elementos esenciales que permitan a los estudiantes comprender las problemáticas sociales tanto de su entorno inmediato como a escala universal. Incor-porar el dominio de una segunda lengua como eje transversal es importante para situar a los estudiantes en visiones y problemas contemporáneos. Sin embargo, el corpus del estudio muestra que sólo el 4% de las clases ofertadas están dedicadas a este ítem. La mayoría de las universidades tratan la lengua como un requisito para la obtención de un título y no como una habilidad esencial.3.2. La práctica en la agenda de actuaciónLas prácticas del plan de estudios se basan en las metodologías descritas en los programas de las asignaturas. Las actividades “taller” están diseñadas para que los alumnos realicen ejercicios propuestos por el profesor en condiciones controladas (véase la gura 2). Estas experiencias productivas deben reejar las realidades y procesos socioculturales del entorno. La tarea consis-te en crear productos periodísticos y audiovisuales que utilicen el sonido, el cine, la fotografía y la tecnología para desaar las narrativas dominantes tanto en el contenido como en la forma. El objetivo es proponer la agencia social y el acompañamiento. El contexto destaca la importancia de la práctica académica y profesional que reeja la integralidad del currículo y la formación impartida a los estudiantes.
28 | nº 39, pp. 19-36 | julio-diciembre de 2024La formación de comunicadores en clave de la inter y transdisciplinariedad para actuar en un mundo digitalizadoISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978doxa.comunicaciónFigura 2. Competencias que se activan con la práctica en la malla curricularFuente: elaboración propiaLas prácticas se consideran una valiosa oportunidad para adquirir experiencia y aprender fuera del aula académica (véase la gura 2). Se trata de un escenario de compromiso con la realidad que requiere una supervisión y evaluación adecuadas por parte de los tutores de los estudiantes (Barrios-Rubio & Fajardo, 2019). En los programas de comunicación es habitual la creación de MediaLabs, que son ecosistemas académico-prácticos-investigativos. Estos ecosistemas pretenden integrar diversos medios y estrategias de comunicación que se alineen con el trabajo del alumno en la esfera digital (Aguilar, 2012). Ideación de productos periodísticos (74%), sociales (12%) y empresariales (14%) que tengan como objetivo sensibilizar al alumno y desarrollar estra-tegias multiplataforma para el consumo de la audiencia 360º. Los productos comunicativos deben responder a las lógicas de difusión cross-media y narrativas transmedia, utilizando fenómenos convergentes.La exposición argumentativa de cada programa indica una dependencia de los contextos institucionales. El aula sirve de eje para la concertación productiva de competencias interdisciplinarias y transdisciplinarias, con laboratorios de trabajo de design thinking donde se organizan equipos, se monitorean y analizan resultados y se difunden contenidos profesionales y académicos. También se evidencia la materialización de propuestas comunicativas que cuentan historias extraídas de los datos y la inter-pretación de una multiplicidad de información de perl multidisciplinar. La exploración del corpus de estudio revela una falta de apuesta consistente por mostrar escenarios en pantalla, espacios virtuales y trabajos y proyectos de estudiantes, profesores, egresados y entidades externas. Se trata de construir proyectos relacionados con objetivos académicos que respondan a cambios estructurales y funcionales. Esto requiere repensar las acciones del comunicador y reinventar usos y esquemas para acompañar la transición social de la cultura impresa a la cultura de la pantalla. Esta transición ha dado lugar a la aparición de nuevas prácti-cas del colectivo ciudadano (Barrios-Rubio & Fajardo, 2017).
doxa.comunicación | nº 39, pp. 19-36 julio-diciembre de 2024Andrés Barrios-RubioISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978| 29 Los MediaLabs desempeñan un papel crucial al proporcionar espacios para la investigación, la creación y la experimentación. Facilitan la interacción, integración, gestión y socialización de proyectos e ideas en línea con los objetivos educativos de la insti-tución. Como parte de la formación de los estudiantes, la academia proporciona espacios prácticos que promueven la aplicación de conceptos teóricos. El propósito de esta plataforma es proporcionar un espacio de producción, opinión y participación para que los estudiantes desarrollen sus propios contenidos de formación profesional y tengan un impacto en la sociedad. Las unida-des de producción observan procesos de formación académica que fortalecen las competencias profesionales y el compromiso social de los estudiantes para compartir y aplicar el conocimiento tanto a nivel técnico como humano. También pretende propo-ner y articular concepciones comunicativas en diversos frentes.3.3. Integralidad del comunicadorEn los últimos años, los programas de comunicación en Colombia han implementado acciones para reconocer y promover la in-ter y transdisciplinariedad en sus currículos. También han introducido mecanismos para fomentar la interacción de los estudian-tes con diferentes programas y áreas del conocimiento (ver Figura 3) (Vidales Gonzáles, 2017). El análisis del corpus de estudio indica que la integración de conocimientos se reduce en un 89% a conectar al comunicador con la antropología, sociología, psi-cología, losofía, literatura, educación, lingüística y humanidades. La convergencia de la comunicación con la administración, el marketing, la publicidad y el diseño, entre otras áreas, no es reconocida por la conuencia de intereses disciplinares. Estas áreas comparten focos comunes de actuación en la industria, el escenario social y el ecosistema digital.Figura 3. Convergencia disciplinar del programa de comunicaciónFuente: elaboración propia
30 | nº 39, pp. 19-36 | julio-diciembre de 2024La formación de comunicadores en clave de la inter y transdisciplinariedad para actuar en un mundo digitalizadoISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978doxa.comunicaciónLa formación de comunicadores debe aplicar estratégicamente conceptos y teorías de la comunicación para analizar la organi-zación de los grupos sociales y sus procesos comunicativos en sus contextos políticos y culturales, en línea con la inter y trans-disciplinariedad (Márquez-López et al., 2016). La integración del conocimiento en un mundo globalizado y digitalizado requiere una conuencia de intereses entre la epistemología de las disciplinas y sus métodos para resolver problemas relacionados con el objeto de estudio de la profesión (véase la gura 3). El análisis de los planes de estudio de los programas analizados en esta investigación indica que la interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad no constituyen un objetivo de las mallas curriculares para abordar diferentes problemas basados en la interacción de varias disciplinas.El análisis de los contenidos del programa, de las metodologías de clase y de la bibliografía de cátedra muestra que la inter y transdisciplinariedad está presente en el proceso de enseñanza a través de los textos estudiados en los espacios académicos, de la opción de cursar electivas de otros programas universitarios y de compartir espacios con otras carreras profesionales en las clases magistrales. Otro aspecto de la integración es la participación y sistematización de actividades extracurriculares, como semina-rios, congresos y conferencias. Estos eventos facilitan el intercambio de conocimientos desde diversos enfoques, perspectivas, métodos y metodologías. El intercambio de narrativas y discursos interdisciplinarios, así como de experiencias de investigación, desde los programas profesionales podría facilitar discusiones sobre diferentes perspectivas disciplinares en torno a los ejes y áreas problemáticas que requieren acciones de mejora para el currículo de manera semestral.La concepción actual de inter y transdisciplinariedad en los programas de comunicación no permite el cruce con otros discursos y disciplinas sociales (Tünnermann, 2011). Es necesario crear un escenario que fomente la reexión y la práctica de los comuni-cadores sin transferir este conocimiento social a otras áreas. Esto amplía la posibilidad de analizar y comprender los aconteci-mientos contemporáneos que están inuenciados por la comunicación. Es necesario recongurar la formación de comunicado-res para aumentar la conciencia de responsabilidad social de los estudiantes, el compromiso ético, el diálogo interdisciplinario y transdisciplinario y la comprensión del contexto sociopolítico del país y de la comunidad internacional. Los problemas de la comunicación deben abordarse mediante una hibridación de ciencias, tecnologías y conocimientos.Concebir la comunicación en términos de interdisciplinariedad y transdisciplinariedad presenta una oportunidad para que los grupos de investigación promuevan actividades académicas centradas en el aprendizaje basado en proyectos. Se puede incen-tivar a los estudiantes a la acción social para abordar problemas complejos que requieren un enfoque académico basado en la convergencia de saberes disciplinares, más allá de las actividades operativas. La estructura curricular de los programas del área de formación básica permite compartir conocimientos y experiencias con estudiantes de otras disciplinas. Esta estrategia enri-quece el proceso de formación. Sin embargo, aún no es dinámica, ni siquiera en las bases especícas de la titulación fuera del MediaLab. El razonamiento y la construcción de soluciones a problemas contemporáneos en convergencia con otros programas comienza a abrir la ventana a la creatividad, la integración y la apertura de nuevos espacios para la vinculación y el desarrollo profesional del comunicador.3.4. Correspondencia de la formación y el campo laboralEn consonancia con la tendencia predominante en los programas de pregrado latinoamericanos, la formación profesional apun-ta a desarrollar competencias laborales en áreas especícas. El análisis de la muestra evidencia un enfoque en la preparación de
doxa.comunicación | nº 39, pp. 19-36 julio-diciembre de 2024Andrés Barrios-RubioISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978| 31 los estudiantes para trabajar en el mundo profesional, con énfasis en los contextos, principios y leyes de la libertad de expresión y de prensa, en línea con la fuerte tendencia hacia el periodismo (86%). Al nal del plan de estudios hay una serie de convenios de prácticas profesionales, escenarios de formación, vínculos y contactos con empresas y organizaciones. Estas oportunidades ofrecen a los estudiantes una vía para iniciar su transición al mercado laboral.El estado actual de los planes de estudio no ofrece un análisis del estado actual de la formación en cuanto a la identicación de las necesidades y requerimientos del entorno laboral, productivo y competitivo, tanto nacional como internacional. La internacio-nalización es un compromiso o una tarea pendiente dentro de la formación integral de los comunicadores. Sin embargo, existen pocas evidencias de una preparación integral de los estudiantes que enriquezca su formación con elementos transversales que les den una perspectiva global de la profesión. Para preparar a los individuos para los retos del mundo profesional y académico, es crucial considerar y crear espacios que fomenten una formación integral en todos los campos (Pérez-Escoda et al., 2019).La investigación es el foco estratégico para que los educandos se articulen productivamente con su entorno, generando cono-cimientos que prioricen procesos y métodos de aprendizaje centrados en el estudiante. El currículo no es simplemente un con-junto de procesos y estrategias destinadas a facilitar la apropiación del objeto de estudio de la profesión, sino que abarca todas las competencias, habilidades y visiones de su comunidad profesional. La interdisciplinariedad, aún en pañales, todavía no per-mite a los estudiantes abordar los problemas de la comunicación mezclando ciencias, tecnologías y conocimientos disciplinares (Zambrano-Ayala et al., 2019).4. ConclusionesTras revisar los objetivos de formación, las competencias y las aptitudes que facilita la adopción de las TIC, se ha determinado que los programas de comunicación deben poseer un signicado académico y social que vaya más allá del periodismo y la producción de medios de comunicación. En el mundo contemporáneo, es necesario combinar los cánones tradicionales de la disciplina con la gestión estratégica de la industria y el desarrollo de políticas para el cambio social. El enfoque teórico y concep-tual moderno pretende formar profesionales con capacidad para trabajar en diversos ámbitos y escenarios, con una perspectiva global, analítica y crítica. Esto implica generar conocimiento y proponer soluciones creativas a problemas dentro de un contexto determinado. También requiere transversalidad para atender a los diversos grupos e intereses de la población. La comunica-ción es una ciencia y un campo de estudio vinculado a otras disciplinas. Es socialmente relevante y pertinente ya que sirve de eje para la investigación sistemática de los problemas más signicativos de carácter social, disciplinario, interdisciplinario y transdisciplinario.La investigación sobre la comunicación debe complementar la comprensión de los estudiantes frente a la realidad social, sus orígenes, consecuencias y su relación con otros fenómenos culturales. La comunicación articula procesos sociales que tienden puentes entre diversos actores, facilitando la transformación cultural. La comunicación juega un papel crucial en sociedades que atraviesan procesos como la implementación de acuerdos de paz, la reconstrucción de la memoria del conicto y la sanación de resentimientos. Esto es particularmente relevante en el caso de Colombia. Como disciplina, ciencia, campo o interdisciplina, las instituciones de educación superior no comparten propósitos comunes o temas en disputa con disciplinas diferentes a las ciencias sociales, el arte, el diseño y las humanidades. Esta investigación se construyó para observar este fenómeno a través de
32 | nº 39, pp. 19-36 | julio-diciembre de 2024La formación de comunicadores en clave de la inter y transdisciplinariedad para actuar en un mundo digitalizadoISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978doxa.comunicaciónsus planes de estudio. La variedad de temas que se estudian en la comunicación evidencia un proceso complejo en el que inter-vienen diversos actores sociales, que es en sí mismo un fenómeno social.Las universidades adoptan cada vez más un plan de estudios abierto y exible que ofrece una comprensión global de la profe-sión. El análisis de la muestra indica que aún hay muchas oportunidades de integración transdisciplinar para preparar a los futu-ros profesionales para un mercado laboral en evolución, con nuevas competencias necesarias tanto en el sector público como en el privado. Una posible mejora de los planes de estudios en general sería crear oportunidades y espacios dentro del aula (como se muestra en la gura 4) para fomentar el espíritu emprendedor de los estudiantes y su capacidad para proponer soluciones autogestionadas a los problemas económicos, sociales y culturales de su entorno. El objetivo debe ser constituir programas de formación para desarrollar profesionales con experiencia en la gestión de la comunicación y la producción de medios digitales y audiovisuales con nes alternativos, culturales y educativos. Promover el espíritu emprendedor, la innovación, el desarrollo y el compromiso social con las comunidades, las organizaciones y la región. Fomentar economías creativas a través de la articulación académica con una intención social. Figura 4. Integración de espacios LabFuente: elaboración propiaLa comunicación es un importante fenómeno social, cultural y empresarial. En el escenario histórico actual, existe una nece-sidad urgente de comprender la comunicación de masas, los análisis de la industria cultural y su impacto en la economía, la política y la cultura. La importancia de la comunicación en los procesos de gestión de la innovación puede comprenderse mejor analizando los paradigmas tecnológicos actuales y aplicando metodologías adecuadas de creación y difusión. Este análisis puede
doxa.comunicación | nº 39, pp. 19-36 julio-diciembre de 2024Andrés Barrios-RubioISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978| 33 ayudar a explicar los fenómenos sociales. Los cambios estructurales y funcionales exigen un replanteamiento de las acciones de comunicación, lo que lleva a reinventar los productos comunicativos y sus usos. La formación de comunicadores debe aspirar a crear un escenario de aprendizaje (como el que se muestra en la gura 4) en el que las competencias y pasiones de cada miembro sean fundamentales para el desarrollo y la proyección de diversos productos, cada uno con sus propias características.Los programas de comunicación deben desarrollar mecanismos para proyectar una imagen profesional que demuestre un com-promiso genuino con la comunidad. La comunicación como campo académico-práctico-investigativo debe servir como plata-forma de proyección social. Los aprendizajes y ejercicios que se imparten en las asignaturas y talleres de investigación deben aplicarse a acciones reales de comunicación que tengan un impacto positivo en las comunidades y organizaciones. Esto les ayu-dará a fortalecer sus estrategias de comunicación y producción de contenidos. Es necesario reestructurar el plan de estudios para delinear claramente las expectativas académicas y prácticas para el desarrollo de los estudiantes. Es importante ofrecer oportu-nidades a los profesionales en formación para que compartan sus contenidos con un público moderno, inmerso en dispositivos de pantalla, y reciban comentarios críticos. Es inaceptable esperar a que los educandos entren en el entorno laboral profesional para ganar visibilidad y oportunidades de difundir su trabajo.La homogeneidad en los fundamentos del lenguaje, el periodismo y la producción de medios en la academia puede obstaculizar la capacidad de los futuros profesionales de combinar sus esfuerzos y talentos para inuir en los procesos sociales a través de su trabajo. Aunque puede haber diferencias en los fenómenos sociales entre regiones, estas diferencias no deberían afectar sus-tancialmente la formación de los comunicadores colombianos. La revolución tecnológica del mundo contemporáneo demanda espacios en los que los estudiantes tengan la oportunidad de acercarse a nuevos modelos de comunicación, espacios en los que converja la teoría como fundamento de la práctica para generar un contenido transversal que medie en la construcción de estrategias de comunicación para los diferentes sectores de la sociedad. El objetivo de esta espiral teórico-práctica es crear un escenario experimental para la difusión y generación de contenidos digitales en diversos formatos, incluyendo audiovisuales, fotográcos, sonoros y textuales, tanto para proyectos internos como externos.Para potenciar las posibilidades expansivas del proyecto educativo, es importante promover la exploración de narrativas, forma-tos y procesos de creación, circulación y diseminación dentro de diversas materias y prácticas. Esto se puede lograr a través de la integración inter y transdisciplinaria, que establece propuestas que trascienden las variables preestablecidas en las bases de la profesión. El rol del comunicador como gestor de contenidos ha cobrado cada vez más importancia en el mercado laboral. Están a la vanguardia de un escenario que requiere una fuerza de trabajo capaz de crear propuestas de comunicación dinámicas. Este estudio conrma que la desconexión de los futuros estudiantes con los programas de comunicación se debe a que las universi-dades se centran demasiado en el pasado y no lo suciente en los retos del presente y del futuro. La comunicación relacionada con los medios de comunicación y el periodismo puede ser disruptiva para satisfacer las necesidades sociales del mundo actual. Estas competencias son esenciales para los profesionales de la comunicación en el mundo actual. Por ello, la academia debe proporcionar espacios prácticos para que los estudiantes apliquen conceptos teóricos, desarrollen productos y se comprometan con la comunidad. Este documento conrma la hipótesis de que los programas de formación profesional no se han adaptado plenamente al cambiante panorama de la comunicación provocado por los avances tecnológicos.
34 | nº 39, pp. 19-36 | julio-diciembre de 2024La formación de comunicadores en clave de la inter y transdisciplinariedad para actuar en un mundo digitalizadoISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978doxa.comunicaciónLos resultados presentados en este trabajo están limitados por el hecho de que se basan en un análisis exhaustivo del plan de estudios y del contenido del programa de las asignaturas. En una segunda fase de la investigación se contrastarán estos resulta-dos con los planteamientos y argumentos de los agentes, directores y profesores de cada universidad. Un enfoque centrado en la percepción de los decanos y los educadores puede conducir a la exploración de un diario de campo. Este diario puede destacar los equipos y tecnologías disponibles para el desarrollo de ejercicios pedagógicos en la formación de los estudiantes. Futuras investigaciones pueden explorar los desafíos especícos que enfrentan los programas de comunicación y periodismo al servir de eje articulador entre la institución y el grupo social al que sirve. Se debe profundizar en el estudio de la comunicación frente a los cambios políticos, sociales y tecnológicos. Es importante analizar la interpretación y construcción de sentido que se pone en práctica cuando los mensajes se emiten a través de diversos canales de comunicación.5. AgradecimientosEste artículo ha sido traducido al inglés por el autor de este artículo, con una revisión posterior a cargo de Brian O´Halloran.6. Conicto de interesesEl autor declara no tener ningún conicto de intereses.7. Referencias bibliográcasAguilar, M. (2012). Aprendizaje y Tecnologías de Información y Comunicación: Hacia nuevos escenarios educativos. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 10 (2), 801-811. https://n9.cl/hb1in Barrios-Rubio, A. y Fajardo, G. C. (2017). El ecosistema educativo universitario impactado por las TIC. Anagramas15 (30), 101-120. https://dx.doi.org/10.22395/angr.v15n30a5Barrios-Rubio, A. y Fajardo, G.C. (2019). Las TIC: apropiación, relaciones y prácticas en el ecosistema educativo contemporáneo. Razón Y Palabra23(104), 30–51. https://n9.cl/qqw0y Barrios-Rubio, A. y Gutiérrez-García, M. (2022). Comunicación mediática y social en el entorno de crisis, polarización e inconformismo colombiano. Profesional de la información, 31(3), e310320. https://doi.org/10.3145/epi.2022.may.20 Barrios-Rubio, A. y Pedrero-Esteban, L.M. (2021). e Transformation of the Colombian Media Industry in the Smartphone Era. Journal of Creative Communications16(1), 45–60. https://doi.org/10.1177/0973258620981347Bonilla, E. & Rodríguez P. (2005). Más allá del dilema de los métodos, la investigación en ciencias sociales (3a ed.). Grupo Editorial Norma.Casero-Ripollés, A. y García-Gordillo, M. (2020). La inuencia del periodismo en el ecosistema digital. En: L.M. Pedrero-Esteban y A. Pérez-Escoda (eds.). Cartografía de la comunicación postdigital: medios y audiencias en la sociedad de la Covid-19. (pp. 157-176). omson Reuters.

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doxa.comunicación | nº 39, pp. 19-36 julio-diciembre de 2024Andrés Barrios-RubioISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978| 35 Cruz Pérez, M. A.; Pozo Vinueza, M. A.; Aushay Yupangui, H. R. y Arias Parra, A. D. (2019). Las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) como forma investigativa interdisciplinaria con un enfoque intercultural para el proceso de formación estudiantil. E-Ciencias de la Información9(1), 44-59. https://dx.doi.org/10.15517/eci.v1i1.33052Fuentes-Amaya, S. (2002). La política educativa en el plano de la formación de identidades profesionales: un enfoque político-psíquico. En: S. Fuentes-Amaya y A. Lozano, Perspectivas analíticas de las políticas educativas: discurso, formación y gestión. (pp. 15-46). Universidad Pedagógica Nacional.García-Rangel, E. G.; García Rangel, A. K. y Reyes Angulo, J. A. (2014). Relación maestro alumno y sus implicaciones en el aprendizaje. Ra Ximhai, 10 (5), 279-290. https://n9.cl/7ey1d Hootsuite. (2023). Digital 2023 Colombia. https://n9.cl/lqh2g Jenkins, H. (2006). Convergence Culture. Where Old and New Media Collide. University Press.Lévy, P. (2007). Cibercultura: la cultura de la sociedad digital. Anthropos.López-Gil, K. S. (2016). Prácticas de lectura digital de estudiantes. Ponticia Universidad Javeriana.Márquez-López, J.; Cedeño-Rengifo, R. y Mejía-Ruperti, L. (2016). Particularidades sobre la comunicación. Dominio de las Ciencias, 2(2), 216-228. http://dx.doi.org/10.23857/dc.v2i2.162 McLuhan, M. (1967) El medio es el masaje. Bantam Books.Min. Educación (2022). Bases consolidadas. Sistema Nacional de Información de la Educación Superior – SNIES. https://n9.cl/6ha Pérez-Escoda, A.; García-Ruiz, R. y Aguaded, I. (2019). Dimensions of digital literacy based on ve models of development. Cultura y Educación31(2), 232-266. https://doi.org/10.1080/11356405.2019.1603274Pérez-Tornero, J. M. y Pedrero-Esteban, L. M. (2020). Las coordenadas digitales del ecosistema comunicativo. En: L.M. Pedrero-Esteban y A. Pérez-Escoda, (eds.). Cartografía de la comunicación postdigital: medios y audiencias en la sociedad de la Covid-19. (pp. 37-56). omson Reuters.Pozo Vinueza, M. A.; Bodero Poveda, E. M. y Cruz Pérez, M. A. (2017). La formación investigativa interdisciplinaria de los estudiantes universitarios con el empleo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y su dinámica. Academia Y Virtualidad10(1). https://doi.org/10.18359/ravi.2670 Riveros Solórzano, H. J. (2020). El reto de educar en tiempos de la digitalización de la vida: hacia una pedagogía de las relaciones entre cuerpo, texto y tecnología. Revista Boletín Redipe9(4), 90–113. https://doi.org/10.36260/rbr.v9i4.951 Robledo-Dioses, K. y Atarama-Rojas, T. (2018). Periodismo transmedia y consumo mediático de la generación millennials. Anagramas-Rumbos y sentidos de la comunicación-17(33), 105-127. https://doi.org/10.22395/angr.v17n33a5Sandín, M. P. (2003). Epistemología de la educación. McGraw Hill.Silva-Capa, A. C. y Martínez Delgado, D. G. (2017). Inuencia del Smartphone en los procesos de aprendizaje y enseñanza. Suma de Negocios. 8(17), 11-18. https://doi.org/10.1016/j.sumneg.2017.01.001

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36 | nº 39, pp. 19-36 | julio-diciembre de 2024La formación de comunicadores en clave de la inter y transdisciplinariedad para actuar en un mundo digitalizadoISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978doxa.comunicaciónTorres Velandia, S. Á.; Barona Ríos, C. y García Ponce de León, O. (2010). Infraestructura tecnológica y apropiación de las TIC en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos: Estudio de caso. Perles educativos32(127), 105-127. https://n9.cl/h5vb2c Tünnermann, C. (2011). El constructivismo y el aprendizaje de los estudiantes. Universidades. LXI (48), 21-32. https://n9.cl/dmyq Vásquez Sánchez, J. L.; La Cruz Torres, Á. I. y Vergara de la Cruz, R. G. (2022). Abordaje de la comunicación transdisciplinar en Coina y Chuquizongo, Usquil. SCIÉNDO25(1), 61-67. https://doi.org/10.17268/sciendo.2022.008 Vidales Gonzáles, C. (2017). De la comunicación como campo a la comunicación como concepto transdisciplinar: historia, teoría y objetos de conocimiento. Comunicación y sociedad, (30), 45-68. https://doi.org/10.32870/cys.v0i30.6840Zambrano-Ayala, W. R.; García-Ramírez, D. y Barrios-Rubio, A. (2019). El periodista frente a los nuevos retos y escenarios de la convergencia mediática colombiana. Estudios sobre el Mensaje Periodístico. 25(1), 587-607. http://dx.doi.org/10.5209/ESMP.63747Zambrano, W.; Medina, V. y García V. (2010) Nuevo rol del profesor y del estudiante en la educación. Dialéctica Revista de Investigación. (26), 51-61. https://n9.cl/4lf6 ZipRecruiter. (2023). e ZipRecruiter Job Seeker Condence Survey. https://n9.cl/635r8

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